sábado, 15 de enero de 2011

La loca anti celulares

Adivinen... otra historia en una combi.

Pero esta historia es de película, creo que le gana a las otras dos por mucho, y eso es decir bastante.

Una señora de avanzada edad, avanzadísima, digna representante del medioevo probablemente, sobre todo por sus modos arcaicos que luego conocerán, entra a la combi ayudada de su hija (o quizá cuidadora). Hasta ahí, pobre viejecita, medio tembleque, fatigada de la vida. Uno hasta casi se podía enternecer con la escena.

Pero ahí es que se acaba lo tierno. Resulta que suena el celular de una chica, y esta chica lo contesta. Normal, ¿no? Es decir, el celular está para eso, para que lo contestes cuando suena. Pero para esta amable viejecita, el sonido del celular y el hecho de que la chica conteste hizo que se convierta en la versión femenina y senil de Hulk. ¿Creen que exagero? Pues lean el resto de la historia.

La señora comenzó a gritar estruendosamente "¡No se puede hablar por celular! ¡Está prohibido hablar por celular! ¡No se habla cuando se está en un auto! ¡Nos va a matar con las ondas del celular! ¡Estas cosas solo pasan en Perú!" Y no paró de gritar estas cosas y más hasta que la chica tuvo que colgar, aunque ello durara unos eternos dos minutos. Aunque miento, luego de eso seguía diciendo "¡Esto solo pasa en el Perú!". La viejecita quizá necesitaba ayuda para caminar, pero vaya que tenía pulmones potentes, porque ni siquiera la música chicha de la combi se podía escuchar por sobre su vozarrón.

Después que pasó eso, lo único que yo pensaba era "por favor, ¡que nadie me llame mientras estoy en la combi!". Claro que, si me agarraba en mis momentos de orate urbano, que creo todos tenemos, quizá le hubiera dicho "señora, infórmese, ¡quien no puede hablar por teléfono es quien maneja!". Aunque claro, hubiese perdido, quién sabe qué cosa me hubiera contestado, y las canas se respetan.


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